jueves, 26 de mayo de 2016

Pájaros en el Cielo

Dime, porfavor, que tú también te das cuenta que somos como el río que se bifurca tres veces y se reencuentra otras tres, que somos esa catástrofe natural que siempre se cierne sobre el mismo lugar, ese pasillo del laberinto que cruzas mil veces y aceptas que estás perdido.

Reapareces: Como las malas hierbas.

Somos como una plaga el uno para el otro: a veces yo te conquisto, y otras eres el cazador. Pero siempre acabamos el uno repleto del otro, y siempre nos acabamos alejando al mismo compás intercalado: tú das un pasito, yo doy la zancada. Hasta que el estribillo vuelve y retrocedemos de forma desenfrenada.

¿Por qué nunca detengo el compás que dicta nuestros pasos?
"No lo sé" es la respuesta que nace de la complicada mezcla entre el querer y el no querer. La delicada línea que separa huir de correr. Pero ahora que te tengo cerca, ahora que nuestras ataduras se han evaporado dejando una marca cruel, ahora que no veo luz alguna... Ahora te necesito: Tu siempre me has empujado hacia delante las mil veces que te he abandonado, me has lanzado hacia lo más alto cada vez que te has alejado: Juntos generamos el impulso. Tu eres el motor, y yo el combustible, o al revés. Y juntos cogemos carrerilla: Pasamos de 0 a 100 y nos separamos, y cuando nos quedamos sin movimiento, vuelve a empezar el ciclo. Una y otra vez...

Y me encanta, porque te quiero y te olvido con tanta facilidad que es lo más agradable y llevadero que conozco. Porque ni nunca te quiero ni nunca te olvido. Porque por tí jamás he llorado. Porque cuando vuelves y me voy, cuando vuelvo y te vas, nuestra sonrisa nunca se emborrona.

Nuestro amor es demasiado libre, demasiado ligero. Difícil de comprender si uno mismo no lo vive. Porque nuestra aventura tiene de todo, menos ataduras y normas. Porque nunca nos hemos dejado llevar por los sentimientos de posesión...

Que libres somos.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Colisión de primera hora.

Que voy de aquí para allá. Y en las sombras... En las sombras quizás me veas. Y no me preguntes el por qué de este bucle inconexo a la cordura, ya que para cuando sea capaz de responder, el sol ya estará en lo más alto y todo habrá salido de contexto. Así que ya está: retírate de esta lucha perdida, que el tiempo es oro y no debes desgastarlo.

Ya sé que puede resultar contradictorio, y en su día yo también traté de entender. Pero hay objetivos que no se pueden descifrar: cosas que no se pueden explicar. Así que déjame, sólo por una noche, sumergirme en la nada de mis adentros. Sentir la furia de la desolación. Enfrentarme una vez más a la ausencia. Que cada vez cuesta menos, y cada vez cuesta más: 

Cada vez cuesta menos caer y levantarse, y cada vez cuesta más tropezar con un recoveco libre de caótica insensatez en mi mente. Pero esto sólo quiere decir una cosa: muy pronto seré libre o muy pronto estaré desecha. Aunque sé por experiencia que soy capaz de mezclar ambos estados en mi persona. Enredarme un poco más. Deshacerme un poco menos.

Y luego, luego siempre sale el sol.

martes, 24 de mayo de 2016

Está en tus manos.

Sí, es cierto: tengo una sonrisa grabada a fuego. Y los años pesan en su contra.
''Hablo como una vieja'' Declaré.  ''...Si cuento el tiempo en experiencias, tengo las suficientes como para ser una.''
Y me acobarda la dualidad que adopto cuando las sombras de la noche mecen mi persona, recorriendo todo mi ser. Pero yo sigo con la sonrisa grabada a fuego. Resiste. Llevo el sol por fuera y la tormenta por dentro: Estoy a punto de crujir y partirme. Pero nunca lo hago. O nunca lo consigo. O jamás lo quise. O todo eso a la vez:

Si llevo el sol pintado en la cara y la tormenta inundando mis adentros, entonces debe ser la furia del mar quien desordena todos mis pensamientos. Y aún así: tengo una sonrisa grabada a fuego.

Es una verdadera locura este contraste. De entre todas las cosas que no entiendo esta es la única que representa la luz en el caos: la felicidad es una mala hierba y siempre, siempre podrá crecer en todos  lados, en cualquier momento. La felicidad es algo real.

Este es el secreto que se oculta tras las sonrisas grabadas a fuego. Acéptalo, aún así, todos podemos ser felices. Sólo hay que querer serlo: Sé feliz.

lunes, 23 de mayo de 2016

Sound of Silence

No me hables de sentencias cuando tengo bien claro de que se trata. Cuando mi cordura es quien se angustia ante el abrumante equipaje que llevo a todas partes: a rastras. Por las noches todo es peor: un cúmulo de imágenes atraviesan el alma y ya no llevo la coraza, justo atacan cuando desarmo la muralla. Y vuelvo a tener ese endeble augurio de que ni en tus brazos hallaré consuelo: porque soy yo la única quien arremete en la batalla contra unos fantasmas que dicen ser los míos, y tengo las de perder. 

Pero aún llevo la máscara, ¿sabes? Tengo una oportunidad entre un millón. Y todo es justo como aquella vez que sentí la brisa desde el borde de un acantilado. Recuerdo perfectamente aquel día, la sensación de encontrarse a un escaso centímetro de un abismo real: dejas caer la vista y observas hasta que punto el mar puede presentarse como algo feroz y aterrador. Resulta inconcebible el contraste de este estado con el cielo tan pacífico de aquel día. Hallé en ello un matiz sobrecogedor y agradable. 

Ese día simplemente le di la espalda al océano y regresé a casa. Pero hoy no puedo volver a mi hogar..  Y sólo quiero que el viento me lleve muy lejos: puedo dejarme perfectamente llevar por eso. Y no me costaría esfuerzo alguno. Deleitarse con el sentimiento de liberación, derretirse en él. Ser ceniza de ave fénix.

Aún llevo la máscara, y tengo una oportunidad entre un millón. Dispuestos a apostar, que cada uno apueste por uno mismo: es la única forma en la que concibo la manera de permanecer viva, por dentro y por fuera. 

Como nueva.

Quiero que al bajar la mirada comprendas, y sientas el dolor: ese mismo dolor que provocaste en mi mirada rota aquella tarde. Quiero que llegues a sentir como se rompe el alma de cero a cien en lo que duran unas cuantas palabras. En un maldito instante que va certero a las grietas del corazón, que saben bien donde dar para destruir.  

Ese instante se asemeja a una gota salada que sale disparada al romper la ola contra la roca: lo último que se aprecia de esa trasparente esfera es un rayo de sol atravesándola en su totalidad, convirtiendo un último suspiro en un momento lleno de matices dorados y deslumbrantes. Es casi como un acto de liberación: la paz que arremete contra su propio cuerpo seguido de un final desconocido que la hace desaparecer. En mi caso fue un poco de todo: una parte de mi se liberó y se fue lejos. Y yo la perdí, volviendo al caótico mar sola y perdida.

Te perdí a ti, y también me perdí a mí: tras la colisión los restos que quedaron regresaron al océano, perdiéndose en una espiral de corrientes furiosas y carentes de piedad, como caer de bruces contra el asfalto en una tarde cálida de otoño. Lo único que hice es recoger los pedacitos de corazón y alma mía que hallé por error de camino a casa para depositarlos cuidadosamente en una botella de cristal. Dentro dejé una nota: ‘'Quien sepa arreglar este desastre, se merece el cielo’’. Me pregunto quién se encontraría ese mensaje tan desolador.

Prefiero mil veces renacer a tener que arreglar el estropicio que tú hiciste conmigo.

Prefiero olvidar mis manos sujetando con desesperación unas piernas dobladas en un inútil intento de no descomponerme. Prefiero que mis ojos olviden todo lo que tuvieron que sangrar. Prefiero que mis pulmones no recuerden esa lucha por respirar.


Prefiero morir por esto a vivir con ello. Renacer es mi elección.

domingo, 22 de mayo de 2016

START

Esta noche tuve un sueño que invadió mi cuerpo al despertar: era una sensación de cualidades deliciosamente agradables. Rozaba la paz interior reflejada en el mundo:

Qué bonito fue encontrarte ese día: tu media sonrisa iluminó aquella tarde. Era increíble que ese momento no tuviera nada que envidiarle a la belleza que desprenden las estrellas cuando hay luna nueva. No tenía nada que envidiarle a un exótico amanecer de particularidades rojizas y hermosas.
En el fondo no soy tan pastelosa, lo juro, pero reconozco que tu sonrisa de aquel día podría haber sido la inspiración de cualquier pitonisa, de cualquier pintor, de cualquier artista. Eras la melodía de una guitarra clásica, el sabor de una cerveza en una tarde de verano, el olor a mar, belleza para la mirada. Y labios suaves...

Hace un tiempo me dijeron que nunca soñamos con alguien que no hayamos visto jamás. Incluso de forma inconscinte: alguien que te cruzas en el metro, o se sienta detrás de ti en la cafetería. Por eso tanto ímpetu en volver a ver esa sonrisa, y quién está detrás de ella. Creo que esto se trata de un enigma más de la vida. Aunque parezca una locura, resultaría realmente increíble soñar con una persona antes de conocerla realmente. Mi curiosidad nace ante lo que nunca he vivido, ¿Cómo te haría sentir una cosa de tal calibre?
Puede ser magnífico, ¿verdad?

No estaría mal recordar donde vi aquella sonrisa. De verdad que no.




sábado, 21 de mayo de 2016

El Orden en el Caos, el Caos en el Orden.

¿Te imaginas..? Sí, me refiero exactamente eso. Esa pregunta que surge previamente a... ¿Te imaginas si...? 

En cada una de nuestras mentes estas palabras han quedado grabadas a raíz. Y lo más misterioso de esta situación es la variedad de preguntas únicas que existen en el mundo. Todas y cada una de ellas son intensamente privadas y distintas.
Qué matices más opuestos, ¿Verdad?

Por eso es tan interesante.

Mi pregunta básicamente tiende a algo de naturaleza inalcanzable. Quizás de otro mundo, quizás una incógnita de en qué tiempo. Puede que todo este acertijo tenga algo que ver con nuestra idea preconcebida del concepto de infinito. ¿Realmente crees que el universo és infinito? Quizás podría parecerlo, no se si me llegas a entender. Pero seriamente podría ser finito. .... puede que todo lo planteado sea un explosivo error hacia la ciencia. 
Quizás estemos en un universo finito, pero no somos capaces de verlo, porque a efectos prácticos es de propiedades infinitas, pero solo sómos la millonesima parte de un grano de arroz de un plato de comida. ¿Cómo crees que podemos saberlo todo si pocos quedan con pasión por el saber. Ya no, ya no en esta era de Misa y Apple.

Joder, que bloqueada estoy esta noche. Pero lo que siento hoy es una mezcla de todo. Que inestable. Desagradable.