domingo, 12 de febrero de 2017

Ráfagas

Me hiciste polvo
Yo sola me encargué de soplar(me).

Tu juraste y perjuraste esperarme
Yo, ciega, solo seguía un anzuelo

Y ahora qué, ni yo pude salvarme.

Tu me hiciste polvo.
Yo solo supe ser ceniza,
desaprovechando ráfagas de nuevas brisas ..
Porque al volver a tus ojos,
seguía siendo una más y vencida.

Que mas dará, solía decir.
Si el futuro es incierto
Y tú aún tenías miedo a herir.
Pero sopla, sopla ahora, maldito cabrón, déjame morir.

Y a cada puñalada, era un poco más libre, y un poco más triste.
Cada vez costaba menos cerrar los ojos, cada vez estabas más roto.

Y en charcos pinté todo lo tóxico que fue.

Es eso lo que siempre recordaré.

No, porque no serán tus caricias, ni párpados cayendo hacia mi ombligo, recordaré el rojo del amor, derramándose por mis comisuras.

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